domingo, 20 de diciembre de 2009

EN SILENCIO

Se pochan las cebollas a fuego lento y cuando todo está transparente se incorpora el azúcar oscuro, un poco de vinagre, hasta que se evapora. Así es como debe de ser.
Lo añadimos a la mezcla de los huevos y un poco de nata. Acompañado de lo que se quiera, (recomendable verduras).
Todo encima de una cama de pasta brisa. A temperatura de 180 º unos 20 minutos.
En silencio se abrazan.

1 comentario:

Javier López Clemente dijo...

...y cuando el horno crepita ¿tampoco hablan?

;-)

Salu2 Córneos.