Las estatuas de sal contemplan con su sonrisa arcaica a las chicas rubias que pasan por su lado. Silencio. Las estatuas de sal no se mueven. Silencio, no hablan. Escuchan. Silencio, silencio.Miradas complacidas.
Hoy me han dado un abrazo
viernes, 2 de abril de 2010
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1 comentario:
Qué dulces esos abrazos...
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